domingo, 14 de octubre de 2012

Capitulo 2

2



Fabb acababa de llegar al apartamento que ahora sería suyo, lo primero que le provocaba era tomar una ducha, para así poder tomar una siesta. 

Cuando entró en su habitación lo que más le llamó la atención fue la vista de la ciudad. Sería hermoso poder despertar cada mañana y lo primero que ver ser esta vista tan bella. Admiró por unos momentos la belleza de la ciudad, pero y ano podía más, estaba agotada había sido un viaje muy largo y agotador. Se dirigió a su maleta para sacar un poco de ropa y poder darse un baño. Es extraño, recuerdo haberle puesto un candado. Cuando abrió la maleta había mucha ropa, pero ninguna era de ella. Toda era ropa de hombre. Lo sabía esta no era mi maleta  que voy a hacer ahora. Como voy a conseguir mis cosas. Que hombre tan terco, ¿¿por qué insistió en cambiar las maletas?? 

Fabb no sabía que hacer, empezó a revisar si en la maleta había algún numero al cual pudiera llamar a ese hombre y pedir de vuelta su maleta. 
Sacó todas y cada una de las cosas que habían en la maleta y en el fondo vio un cuaderno de cuero, muy bonito. Lo abrió, en el habían varias fotos, en las que parecía ser una familia, parecían felices, los padres con dos hijos, reinaba la felicidad en esas fotos. En ese cuaderno también parecía haber anotaciones, pero todas estaban en coreano, caracteres que eran imposible descifrar. Pasó las páginas hasta que encontró un numero en donde al lado aparecían más caracteres 송승현 sin dudarlo Fabb tomó el teléfono y marcó los números. 

여보세요?
Hola?- dijo Fabb en ingles. 
- ¿Quién habla?- contestó la voz de un hombre también en ingles.
- Me he confundido de maleta yo tengo la maleta de alguien que usted probablemente conozca.
- Disculpe, no se de que me está hablando.- Fabb tomó un respiro, ya la situación se estaba saliendo de sus manos.
- Lo que quiero tratar de decirle es que he encontrado un diario en el que estaba este número al que he llamado, y el diario estaba en la maleta que yo tengo ahora. Pero esa maleta no es miaa!!
- ¿Quéee?- El hombre dijo algo en coreano, parecía disgustado, Fabb estaba perdiendo la paciencia.
- ¿Es usted el dueño de esa maleta?
- ¿Es usted la señorita del aeropuerto?
- Supongo que eso responde a mi pregunta, me gustaría que me devolviera mi maleta, ahí estan todas mis pertenencias, me imagino que usted también querrá recuperar sus cosas!!

10 minutos después


Fabb estaba esperando en una plaza a que llegara el hombre, ya no quería saber más nada de esta maleta, sólo quería recuperar la suya, tomar un baño y descansar. 

- Hola, mi nombre es Song Seung Hyun y usted tiene mi maleta- dijo el hombre del aeropuerto, sonriendo levemente.

Fabb miró aquella sonrisa que la hizo olvidar su cansancio y todo lo demás, no pensaba en otra cosa que no fuera esa sonrisa.



martes, 18 de septiembre de 2012

Capitulo 1


1


Era una mañana esplendida, a pesar de estar en época de invierno, el frío no era desagradable. El cielo estaba despejado, no había una sola nube en el. Fabb White  se despertó con el dulce recuerdo de un sueño plácido. Caminò hasta el baño y se vio en el espejo, se quedo mirando fijamente su rostro sonrojado por el calor de las sábanas. Pero de repente sucedió, todo empezó a templar, las cosas se movían sin cesar, parecía como si todo hubiera cobrado vida propia. “Todo esto pasará rápido”, se decía una y otra vez Fabb, “Todo esto pasará rápido”, no podía seguir guardando la calma y empezó a gritar desconsoladamente, esperando encontrar refugio en ello. Fabb dejó de gritar se agacho y se acurrucó en una esquina hasta que todo se detuvo, le salían las lagrimas de los ojos, cerró los ojos.



9 años después


 Para Fabb hoy era su último día en su ciudad natal, a partir de mañana se valdría por ella misma en un lugar completamente desconocido, donde construiría su propio futuro. A partir de mañana ella iría a estudiar a una lugar inesperado, el cual nunca se habría imaginado . 

Ahora era el momento de despedirse de aquellos conocidos y familiares que  tanto cariño le brindaron y que la apoyaron en los momentos más difíciles. Su familia decidió organizar una reunión de despedida e invitaron a sus más cercanos amigos. 

-Espero que no te olvides de nosotros.-dijo su hermana con voz melancólica.- ten por seguro que te voy a echar mucho de menos.

Una de las cosas que a Fabb le desagradaba era que todo la atención se centrara en ella, y en este preciso momento eso era lo que estaba sucediendo. 

-No te olvides de enviarnos fotos y de contarnos todos los detalles de lo que te suceda en Seúl una vez estés allá.-siguió insistiendo su hermana.
-No te preocupes de eso Cami, tomaré nota de todo, única y exclusivamente para contártelo a ti.

Cuando por fin hubo terminado la despedida, Fabb estaba en el balcón observando las estrellas, "¿serán las estrellas igual de hermosas allá a donde me dirijo?" 




Aeropuerto


Fabb ya se había despedido se su familia, que la llevaron al aeropuerto. El ambiente estuvo cargado de nostalgia, pero al mismo tiempo alegría. Fabb sabe muy en el fondo que algo bueno estaba por pasar, algo bueno le deparaba el futuro allá en esa tierra tan lejana y desconocida.

Las nubes se veían tan blancas durante su viaje, que eso a Fabb la reconfortó.
Cuando ya hubo aterrizado el avión era el momento de retirar las maletas. Fabb se acercó a la banda giratoria donde habían muchísimas maletas. A lo lejos se visualizaba la suya, corrió para que no se le escapara, la bajó de la banda haciendo mucho esfuerzo, ya que estaba muy pesada. De repente siente una mano en el hombro, voltea u cara y dirige su mirada a la persona detrás de ella. Era un hombre de pelo color caramelo, tenía puestas unas gafas de sol y llevaba una chaqueta de cuero marrón. A Fabb le dio un escalofrío cuando lo vio, había algo en el.

-Disculpe señorita, pero esa maleta es mía.- dijo el hombre en ingles sin rastro de acento alguno.
-Ohh...
-Me la puede entregar, creo que yo he tomado la suya.- le acerco la maleta a Fabb y tomó la que ella había cogido, y sin decir más se dio media vuelta y se marchó.

Fabb no sabía exactamente que era lo que acababa de suceder, ese hombre se había llevado su maleta y le había entregado una igual y ella no pudo reaccionar, estoy segura que esa era mi maleta.